Por. Adolfo Martínez Ricaurte
Así como el uniforme que lucen los jugadores de Nacional, a rayas en el dorso y totalmente verde en la espalda, es el fútbol que en Copa Libertadores ofrece el equipo local, y otro fútbol en el torneo local.
Son los mismos jugadores, es el mismo cuerpo técnico, pero unos resultados completamente en contravía. En la Libertadores, a excepción de los dos juegos contra Godoy Cruz, Nacional es equilibrio, toque, ideas individuales y colectivas, goles a favor por cantidades. Pero en el torneo colombiano, Nacional es incompetente, caótico, carente de ideas, poco fútbol colectivo y de paso casi eliminado.
Quién descifra estos estados antagónicos. Tienen que ser los jugadores y su cuerpo técnico. Nadie mas. ellos son los responsables de lo que sucede al interior del equipo y de lo que aflora en cada una de sus presentaciones. Nacional no puede seguir con una doble personalidad futbolística. Tiene que ser el mismo. Los hinchas no soportan una nueva frustración en el torneo local. El reto es grande. De 21 puntos en disputa, tienen que sumar 18, sino es así, los espera el segundo campeonato.
Por el momento gozan de las mieles de la clasificación a los octavos de la Libertadores. Hay que cambiar la hieles de la liga Postobón.
Adolfo Martínez Ricaurte
Acord Antioquia

















