DIM 2025: a puertas de la gloria… otra vez
Agencia Informativa Acord Antioquia
Por Mateo Tamayo Mejía
Después de un año para el olvido como lo fue el 2024, el Deportivo Independiente Medellín centró sus esfuerzos en la planificación del primer semestre de 2025.
Lo primero, y más importante, fue la reconstrucción de la nómina. El DIM se desprendió de más de ocho jugadores que no cumplieron con las expectativas, mientras que llegaron seis refuerzos para fortalecer distintas posiciones. Entre los más destacados estuvieron Leider Berrío, el ‘Polaco’ Francisco Fydriszewski y Washington Aguerre.
Con un plantel renovado y bajo la dirección técnica de Alejandro Restrepo, el equipo comenzó su participación en la Liga. Las primeras presentaciones dejaron sensaciones positivas: se veía un equipo compacto, solidario, con buen manejo de la posesión, capacidad para generar opciones de gol y, además, con el arco bien resguardado gracias a Washington Aguerre, quien desde el inicio mostró la tradicional “garra charrúa”.
Sin embargo, con el paso de las fechas apareció el principal problema: la falta de gol. Todos los delanteros atravesaron una mala racha; el propio ‘Polaco’, llamado a ser la carta ofensiva, tardó más de 20 partidos en anotar su primer gol. Como consecuencia, el DIM terminó clasificando a los cuadrangulares de manera casi agónica.
A pesar de ello, el ‘Poderoso’ disputó unos cuadrangulares sobresalientes en un grupo donde, claramente, no era el favorito. Empató en el debut ante América, goleó 3–0 al Tolima en Ibagué y consiguió un doble triunfo por la mínima diferencia frente a Junior. En la quinta fecha, Medellín solo necesitaba vencer nuevamente al Tolima para avanzar a la final… y lo logró de forma épica, gracias al agónico gol de Juan David Arizala al 90+3, quizá el gol más gritado del año por la hinchada roja.
En la final, el rival fue Santa Fe. La ilusión estaba intacta y la estrella parecía quedarse en suelo antioqueño, pues el DIM era, por diferencia, el favorito. La ida terminó sin goles, en un partido donde Medellín volvió a fallar en la definición. En la vuelta, el ‘Poderoso’ se adelantó con gol del ‘Polaco’ al minuto 18; el empate cardenal llegó antes del descanso y, finalmente, un lesionado Hugo Rodallega marcó el 2–1 definitivo a diez minutos del final.
Fue increíble. No había explicación ni justificación clara: desconcentración, falta de carácter… lo de siempre. Una vez más, la séptima se escapó. Por cuarta vez consecutiva, el DIM recibió la medalla de plata. Sin duda, una de las finales más dolorosas… hasta ese momento.
Para el segundo semestre llegaron dos fichajes clave: Esneyder Mena y Jarlan Barrera, el ’10’ que tanto necesitaba el Medellín. La hinchada y el plantel iniciaron el semestre aún heridos por el reciente subcampeonato. Sin embargo, el equipo reaccionó y, aunque comenzó de manera irregular, terminó como líder del todos contra todos. Con la dupla Fydriszewski–León aportando goles y asistencias, un Jarlan inspirado y un equipo nuevamente enchufado, el Medellín volvió a enamorar a su gente y a ilusionarla con argumentos.
Pero los cuadrangulares de noviembre volvieron a ser un golpe. Varias lesiones, bajas de nivel y un funcionamiento irreconocible desembocaron en una presentación decepcionante: apenas cuatro puntos y tres derrotas. Otro semestre sin la séptima.
Aun así quedaba algo más, algo grande: la final de la Copa Colombia, nada menos que ante Atlético Nacional. Y allí llegó la gota que derramó el vaso. Perder una final ante el clásico rival es, quizá, el segundo mayor dolor para un hincha. Ni siquiera la extraordinaria actuación de Washington Aguerre en la ida fue suficiente. Un mal planteamiento de Alejandro Restrepo y varios jugadores sin actitud permitieron que un gol de Nacional al minuto 10 sentenciara la serie. Otro subcampeonato más: el quinto al hilo.
La paciencia de la hinchada se agotó. Lamentablemente, la respuesta fueron disturbios y hechos de violencia, fruto de la frustración acumulada al ver jugadores, cuerpo técnico y directivos sin jerarquía ni compromiso, preocupados solo por cobrar a fin de mes. Esa es la realidad: no se puede aspirar a más mientras no haya futbolistas que respeten y sientan los colores.
Así fue el 2025 del Deportivo Independiente Medellín. A continuación, un fragmento del comunicado de la Rexixtenxia Norte, que resume el pensamiento y sentir del hincha rojo sobre el año del club:
“A pesar de haber disputado dos finales y obtener clasificación a torneo internacional, esto no borra ni disfraza el fracaso deportivo del año 2025. Llegar no es competir, competir no es ganar, y en este club, llegar a finales, tener dos sedes, participar en torneo internacional y no ganar absolutamente nada no puede seguir maquillándose como éxito”.
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