Maracanazos colombianos

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Por: Daniela Paniagua Jiménez

Los estadios son el recinto sagrado, el lugar donde se reúne el aficionado para alentar a su equipo. La cancha contiene vida y guarda el sinsabor de cada derrota. Según Eduardo Galeano, el Maracaná sigue llorando la derrota brasileña en el Mundial del 50, lo relata en su escrito El estadio del libro Fútbol a sol y sombra.

Los gritos, el pánico, la nostalgia, el sufrimiento habitan en las gradas, habitan en la memoria del estadio y por supuesto, en el recuerdo del hincha. Todos dicen que el jugador número 12 es influyente, pero ¿Cuáles son esas decepciones que guardan los estadios colombianos?

El Fútbol Profesional Colombiano inició en 1948, el primer campeón fue Santa Fe y su nombre quedará para siempre en la tinta del deporte nacional. Los torneos cortos, iniciaron en 2002 y han sido aproximadamente 30 campeones desde ese momento hasta la actualidad.

En 2002, Independiente Medellín logró el campeonato, luego de 45 años sin obtenerlo; además de hacerlo, lo consiguió en el Estadio Departamental Libertad y aunque los aficionados del Deportivo Pasto estuvieron presentes, la fuerza Poderosa logró dar la vuelta olímpica en terreno ajeno y se consagró con la tercera estrella.

El Equipo del Pueblo repitió esta hazaña ante su rival de patio en 2004. Nacional era local en el partido de vuelta del clásico y de la final que protagonizaron ambos cuadros. La mayoría de las gradas estaban teñidas de verde, pero la victoria fue roja bajo el mando de Pedro Sarmiento.

Atlético Junior ha logrado en dos ocasiones anteponerse a los aficionados y el estadio ajeno; en 2004, Junior ganó 3 por 0 en el estadio Metropolitano y en el Atanasio Girardot perdió 5 goles a 2. Así las cosas, la definición del título se fue desde los 12 pasos y los Tiburones superaron al local 5 a 4. ‘El Coloso de la 74’ fue testigo del silencio y la fiesta quedó armada en las gradas del máximo escenario de los antioqueños.

La segunda vez, el equipo barranquillero lo logró en suelo manizalita, Junior ganó el partido de ida 3 a 2 y el encuentro de vuelta, aunque perdió, quedó dos goles a uno. En los penales, los Rojiblancos se impusieron ante del Once Caldas 4 a 2 y de nuevo, El Tiburón lograba una estrella fuera de su casa; el estadio Palogrande sintió el golpe y 28,678 almas aproximadamente se quedaron sin festejar.

Deportivo Cali hizo lo propio en 2015, ante Independiente Medellín aguó la fiesta en el estadio Atanasio Girardot. En el partido de ida, logró ganar por la mínima diferencia. En el encuentro de vuelta, el elenco Poderoso empató a un gol y los azucareros celebraron ante más de 40.000 hinchas. El máximo escenario de los antioqueños se quedó en silencio esa noche.

El Cúcuta Deportivo, quien actualmente se encuentra en la Segunda División del FPC, consiguió la hazaña en 2006 ante Deportes Tolima. El estadio Manuel Murillo Toro fue testigo de la vuelta olímpica de los Motilones y los seguidores tolimenses ahogaron el grito ¡Campeón!

En 2009, Once Caldas se desquitó de su caída y logró la gloria en el estadio Metropolitano de Barranquilla. El blanco blanco ganó ambos encuentros ante Atlético Junior, en Manizales logró la victoria dos a uno y en suelo costeño se impuso 3 goles a uno. Las almas en el Coloso de la Ciudadela quedaron mudas ante la vuelta del que no era el equipo de sus amores.

Atlético Nacional agregó a su escudo la estrella número 12 en 2013 en suelo bogotano. Superó a Independiente Santa Fe dos goles a cero, luego de que en el estadio Atanasio Girardot, no hubo goles. El Campín de Bogotá fue testigo de la victoria del verde paisa y los aficionados santafereños renunciaron a la celebración y las gradas quedaron mudas, sin estrella y sin gente.

Millonarios hizo lo suyo ante los Cardenales, en el segundo semestre de 2017. El primer partido fue a favor de los Embajadores con un solitario gol. El enfrentamiento de vuelta terminó dos a dos. Sin embargo, el local Santa Fe se quedó nuevamente sin celebrar en el Nemesio Camacho El Campín y los azules dieron la vuelta olímpica.

Este año, también se vivió un ¡Girardotazo!, como lo dirían después del Mundial del 50. Deportes Tolima silenció a más de 40.000 hinchas verdes fuera y dentro del estadio. La ciudad de Medellín quedó muda una noche entera tras la vuelta de los tolimenses el 9 de junio, luego de derrotar a Nacional en la ronda de penales 4 a 2.
Tal vez, en unos años la tusa por la derrota pase o los libros borren la tinta de aquellos resultados, pero en silencio, sin vida, pero con mucha memoria, los estadios seguirán palpitando los goles y los sinsabores que deja el fútbol; por más de que pasen los años, ese recinto seguirá latiendo.

Foto: http://periodicoamarillo.com/el-estadio-de-medellin-tendra-dos-eventos-en-24-horas/

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